Cómo funciona
Cinco módulos, una sola asamblea
Cada módulo resuelve una parte puntual del día de la asamblea. Juntos, cubren desde que la primera persona se registra hasta que el acta queda firmada — sin depender de la señal del salón en ningún momento crítico.
Registro, en varios computadores a la vez
La mesa de entrada abre Asamblix en cuantos equipos necesite. Cada persona se registra con su nombre y su calidad (propietario o apoderado), y recibe un código QR personal para votar desde su celular — sin crear ninguna cuenta.
Poderes, con las reglas de esa copropiedad
La Ley 675 no fija formalidades ni límites para los poderes de representación — eso lo define el reglamento de cada copropiedad. Asamblix permite configurar un tope de unidades por apoderado, y guarda el documento y la foto del poder junto al registro.
Quórum en vivo, congelado en cada punto
El quórum se ve en tiempo real durante todo el evento — pero además queda registrado en el instante exacto en que se abre cada punto de votación. Así, si alguien entra o sale más tarde, la decisión ya tomada sigue respaldada por el quórum real de ese momento, no uno genérico.
Votación ponderada, sin fila ni contraseña
Cada asistente vota desde su propio celular escaneando su código — el voto se pondera automáticamente por el coeficiente de copropiedad de su unidad, nunca por número de personas, tal como exige la Ley 675.
Acta con firma, hash y respaldo permanente
Al cerrar la asamblea, el presidente y el secretario firman en pantalla. El acta incluye el detalle de cada voto por unidad, un hash de integridad del contenido, y queda respaldada en la nube — todo listo para exportar en PDF.
El momento crítico no depende de internet
Asamblix corre en un computador dentro del mismo salón. El registro, el quórum, la votación y la firma del acta funcionan sin conexión — internet solo se usa antes del evento (para descargar la configuración) y después (para el respaldo en la nube).